The perfect summer.

En la cima del Museo Ghibli en Mitaka (un barrio en Tokyo al que llegás después de unos 25 minutos en tren), está este soldado robot de una de las películas de Miyazaki. El museo es como una gran casa y fue diseñado por el Estudio Ghibli (a cargo de las películas de animación más importantes de Japón “Totoro”, “Mononoke Hime”, “Sen to Chihiro no Kamikakushi”, “Nausicaa”, etc), lleno de escaleras y pasadizos (por los que sólo pueden pasar niños). Hay salas dedicadas a las diferentes películas, un microcine con cortos exclusivos, un restaurant (pensado también para chicos) y una tienda de merchandising increíble (no se pueden sacar fotos dentro del Museo pero si en el exterior).
Creo que lo que más me gustó es la recreación de los escritorios de Miyazaki y otros de los animadores, todos rodeados de lápices, témperas, bocetos y miles de objetos (discos de pasta, aviones modelados, libros de arte, mapas). Todo es artesanal, se rinde culto a la animación tradicional, a la imaginación y claro…a los niños. 
Jul 19

En la cima del Museo Ghibli en Mitaka (un barrio en Tokyo al que llegás después de unos 25 minutos en tren), está este soldado robot de una de las películas de Miyazaki. El museo es como una gran casa y fue diseñado por el Estudio Ghibli (a cargo de las películas de animación más importantes de Japón “Totoro”, “Mononoke Hime”, “Sen to Chihiro no Kamikakushi”, “Nausicaa”, etc), lleno de escaleras y pasadizos (por los que sólo pueden pasar niños). Hay salas dedicadas a las diferentes películas, un microcine con cortos exclusivos, un restaurant (pensado también para chicos) y una tienda de merchandising increíble (no se pueden sacar fotos dentro del Museo pero si en el exterior).

Creo que lo que más me gustó es la recreación de los escritorios de Miyazaki y otros de los animadores, todos rodeados de lápices, témperas, bocetos y miles de objetos (discos de pasta, aviones modelados, libros de arte, mapas). Todo es artesanal, se rinde culto a la animación tradicional, a la imaginación y claro…a los niños. 

Totoro, by the window. En la entrada al museo. (Ghibli Museum, Mitaka, Tokyo)
Jul 20

Totoro, by the window. En la entrada al museo. (Ghibli Museum, Mitaka, Tokyo)

Jul 26

El Museo del Manga en Kyoto tiene una sala dedicada a los más chicos. Con una especie de bowl metido en el piso donde se pueden tirar a leer. Durante el viaje confirmé (ya lo había leído) que los japoneses le dan muchísima importancia a los niños (basta mirar el cine de Miyazaki), donde siempre se exalta la alegría que los chicos contagian.

Dec 13

Esto es en la casa de mi amiga Fumiko, en Yamanoe (cerca de Nara), una zona lindísima de campo, repletas de plantaciones de té verde y baños termales japoneses). 

Me enseñaron a preparar “mochi”, un dulce japonés muy popular. Se come espolvoreado con harina de soja tostada (dulce), llamada “kinako”. 

En otro post voy a contar la experiencia del ofuro. En los baños termales japoneses se entra desnudo. Mujeres y hombres divididos por una pared de bambú.